Director del Servicio de Salud Maule hace un balance de Covid-19 y proyecta acciones para este 2021

El 2020 será recordado por la llegada del COVID – 19 y la forma en que nos tensionó para poner a prueba el sistema de salud, el cual resistió gracias al esfuerzo de los trabajadores en todos los centros asistenciales del país.
Expansión de camas, urgencias diferenciadas y hospitalización domiciliaria fueron algunas de las estrategias implementadas por el Servicio de Salud Maule para enfrentar la llegada del Coronavirus a la región, a principios de año. Además, la actitud expectante de los funcionarios, que se prepararon y concientizaron para enfrentar un desafío inédito, demostraba que se podría contener la expansión de casos de manera adecuada. Sin embargo, el sostenido aumento de enfermos y la dispar forma en que evolucionaban los síntomas, obligaron a buscar más alternativas para la atención de pacientes en caso de ser necesario. En este escenario fue que se exploró la posible habilitación de la ex Clínica del Maule y del Hospital Italiano para atender a las personas que eventualmente no tuvieran espacio en los hospitales.
“Como red de salud nos preparamos desde enero para enfrentar posibles casos. Trabajamos protocolos de atención y reforzamos la capacitación de personal del SAMU y las unidades críticas. Incluso realizamos un simulacro para ver cómo se comportaba el sistema y los flujos de derivación ante la llegada de un paciente con COVID”, explicó el Dr. Luis Jaime, Director del Servicio de Salud Maule.
Pero la preocupación de los equipos no solo fue la entrega de la atención de salud, sino que también contar con los Elementos de Protección Personal (EPP) para atender a los pacientes, ya que este tema se instaló con fuerza en la agenda y por un momento parecía que se ponía en riesgo la continuidad de la atención por denuncias articuladas en distintos lugares sobre el mismo tema. “Siempre dijimos que los EPP estaban disponibles para los funcionarios que atendían pacientes y que no había discontinuidad en los suministros que se entregaría a nuestros trabajadores. No puedo dejar de mencionar este tema, ya que dentro de todos los problemas reales que tuvimos en la contención del coronavirus, éste fue uno artificial”, indicó.
Acción Coordinada En la Región del Maule el trabajo conjunto entre la SEREMI de Salud y el Servicio de Salud Maule era la única forma de articular una respuesta adecuada al escenario que se había trazado. Todo hacía suponer que habría muchos contagios y que casi la mitad de la población adquiriría el virus. La duda era “¿tendremos la capacidad para asistirlos a todos?” y la respuesta era incierta…. La primera alerta se dio por la capacidad limitada de ventiladores mecánicos en la región. Se había visto en otros países que las complicaciones de la enfermedad obligaban a la asistencia respiratoria. Y en el Maule había 42 ventiladores. Pero gracias al aporte del MINSAL, donaciones y adecuaciones propias se llegó a 119 soluciones ventilatorias para los hospitales maulinos.
“Nunca tuvimos el dilema de la última cama, pero en el mes de junio llegamos a tener casi la totalidad de los ventiladores ocupados. Si eso hubiera ocurrido, nos habríamos visto en la necesidad de trasladar hacia otra región. Somos una red y es por ello que recibimos 42 pacientes de Santiago trasladados en helicópteros de la Fuerza Aérea y ambulancias de otros hospitales. Y probablemente habríamos tenido que hacer lo mismo desde el Maule si se hubiese llegado a la capacidad máxima de la red”, explicó.
Finalmente en la jornada de ayer Diario MAULEHOY se comunicó con el equipo de comunicaciones de la autoridad de salud, expresando que no existe colapso de la red asistencial en el Maule y las derivaciones corresponden a trabajo normal que ejecuta la red de asistencial y corresponde a los hospitales de Curicó, Talca y Linares y de existir una mayor demanda de camas criticas se derivan a la Sexta Región.

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