La parroquia San Agustín de Talca bendijo el «Rincón de Jesús», un espacio especialmente pensado para los niños
Con alegría, esperanza y el profundo deseo de acercar a los más pequeños al encuentro con Dios, la histórica Parroquia San Agustín de Talca, bendijo el «Rincón de Jesús», un espacio especialmente creado para que niñas y niños puedan vivir la fe de manera cercana, acogedora y acorde a su edad.
Ubicada en calle 4 Norte N.º 851, en pleno corazón de Talca, la parroquia San Agustín es uno de los templos más emblemáticos de la ciudad y forma parte importante de la historia local y nacional. En la antigua iglesia de San Agustín recibió el sacramento del bautismo quien más tarde se convertiría en el Libertador de Chile, don Bernardo O’Higgins, hecho que vincula a esta comunidad con una de las figuras más trascendentes de nuestra historia.
Hoy, fiel a su tradición de servicio y evangelización, la comunidad parroquial vuelve a mirar hacia el futuro poniendo su atención en quienes representan la esperanza de la Iglesia: los niños.
Patricia Caballero, coordinadora de la parroquia, contó a «Diario Maule Hoy», cómo nació esta magnífica idea: «Más que una idea puntual, nació como un sueño pastoral, un sueño lleno de cariño, pensado en crear un espacio especial para nuestros niños dentro de la parroquia», aseveró.
¿Cómo se gestó entonces esta iniciativa?
«Presenté esta idea al Consejo Parroquial y teniendo la venia de nuestro párroco Padre José y nuestro Diácono Mario, y después de mucha oración pidiendo a Dios que pusiera en este camino a las personas indicadas para hacerlo realidad, aparecieron Alondra, Anita, Giovi, personas que simplemente dijeron «si». Porque Dios hace esas cosas : pone a las personas justas cuando un sueño viene de Él. Como comunidad nos preguntamos cómo podíamos ayudar a que los niños pequeños también vivieran la experiencia de encontrarse con Jesús de una manera cercana, alegre y acorde a su edad. Muchas veces veíamos a los padres preocupados porque sus hijos se inquietaban durante la celebración, y sentíamos que debíamos hacer algo para que los niños no sintieran la Iglesia, como un lugar donde sólo deben guardar silencio, sino como una casa donde también son esperados y amados.
Así nació el Rincón de Jesús: un espacio sencillo, lleno de amor y color, donde los más pequeños pueden acercarse al Evangelio mientras participan de la vida de la comunidad».
¿ Qué necesidades cubre este espacio para los niños y niñas?
«La principal necesidad es hacer que los niños se sientan parte de la Iglesia desde sus primeros años. Queremos que asocien el Templo con un lugar de alegría, acogida y encuentro con Jesús.
Queremos que la experiencia de venir a misa, sea también una experiencia feliz para ellos, porque el primer recuerdo que un niño tenga de la Iglesia, pueda acompañarlo toda la vida. Mientras los adultos participan de la celebración, los niños pueden colorear imágenes del Evangelio del día, conocer personajes bíblicos y santos, conversar sobre lo que escucharon y vivir la fe de acuerdo con su edad.
También es una ayuda para muchas familias, porque permite que los padres vivan la Eucaristía con mayor tranquilidad, sabiendo que sus hijos están en un espacio preparado especialmente para ellos.
Pero, sobre todo creemos que sembrar el amor por Jesús desde la infancia, es una inversión para toda la vida».
¿ Cómo lograron el objetivo central, acaso con aportes propios de los feligreses?
«Ha sido un verdadero trabajo comunitario. Muchas personas quisieron poner un granito de arena: algunos realizaron aportes económicos, otros donaron materiales, otros regalaron dibujos, tiempo, ideas o simplemente sus manos, para preparar cada detalle. Quisiera hacer una mención muy especial para Alondra, Anita y Giovi, quienes acogieron este sueño con enorme generosidad y dedicaron su tiempo, creatividad y cariño para hacerlo realidad. Cuando una comunidad comparte un mismo sueño, las cosas comienzan a ocurrir casi naturalmente».
¿ En qué horario funciona este hermoso espacio y quienes pueden utilizarlo?
«El Rincón de Jesús está disponible cada vez que nuestra comunidad celebra la Santa Misa y en las actividades pastorales donde participan familias. Está pensado especialmente para niños que participan junto a sus familias en la vida de la comunidad. Es un espacio abierto, acogedor y disponible para todos los niños que lleguen a nuestra parroquia, porque creemos que cada uno de ellos, tiene un lugar muy especial en el corazón de Jesús».
¿ Cuál será el próximo sueño que desean cumplir, considerando que este ya ha sido efectivo?
«Este sueño recién comienza.
Hoy nuestro mayor anhelo es seguir fortaleciendo este espacio, incorporando nuevos materiales, actividades y recursos que ayuden a evangelizar a los niños de manera creativa. Pero, más allá de cualquier proyecto material, es que cada niño que pase por el Rincón de Jesús, descubra que Dios lo ama profundamente y que la Iglesia siempre será su casa. Si logramos que un niño quiera volver el próximo domingo porque allí se encontró con Jesús, entonces todo el esfuerzo habrá valido la pena. Hay una frase del evangelio que creo que resume todo este camino: «Dejen que los niños vengan a mí».
Cuando dentro de diez quince años un joven diga: «Yo siempre quise venir a la Iglesia porque cuando era chico había un rincón donde conocí a Jesús», probablemente nadie recordara quien compró la alfombra, quien imprimió los dibujos o quien colgó la guirnalda. Pero Dios si lo recordara.
Porque la evangelización muchas veces comienza con algo muy sencillo : un lápiz de colores, una hoja para pintar, una sonrisa, una comunidad que abre sus puertas…y un niño que descubre que Jesús también lo está esperando. Ese es nuestro mayor sueño y la razón de ser del Rincón de Jesús de la Parroquia San Agustín. El Rincón de Jesús no nació para llenar un espacio de la parroquia; nació para llenar pequeños corazones con el amor de Jesús», aseveró.
