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Acerca de la Sequía: “El ser humano no tiene tantas incidencias en ámbitos climáticos”

Diario “Maule Hoy” entrevistó a Richard Oliva Contreras, Magíster en Gestión Territorial de la Universidad de Talca, para conocer en detalle, el impacto de la crisis hídrica en el Maule, cómo asumir este fenómeno y qué consecuencias tiene para la agricultura regional.
Para nadie es un misterio que estamos frente a una crisis hídrica casi irreversible, donde los parámetros científicos parecen anunciarnos que, las únicas soluciones disponibles están en el mejor uso del agua, la reconversión de la actividad agrícola a la limitación hídrica existente y la adaptabilidad de las comunidades a esta compleja realidad.
Conversamos con un experto en gestión territorial, que actualmente se desempeña en el Liceo Abate Molina de Talca como profesor de Educación Ciudadana e Historia, y que ha trabajado en la zona precordillerana con esta gran problemática, que ya cumple más de una década y que amenaza con hacer desaparecer parte de nuestra riqueza silvoagropecuaria.
¿ Cuál sería la solución a un problema tan inmenso como la sequía que afecta al Maule?
Tenemos que asumir las diferentes variables que han originado esta situación. En una primera instancia, debemos entender que, hay variables externas e internas, y en éste último punto, tiene que ver más por decisiones políticas a partir obviamente de los aspectos que no han ido mejorando. Esta situación fue planteada en los años noventa producto de ciertos cambios ambientales que se estaban efectuando como la contaminación, la escasez de precipitaciones y otros elementos que fueron advertidos previamente, pero que no se consideraron para producir soluciones concretas. Somos uno de los países de Latinoamérica más afectados, producto del cambio climático y de los niveles atmosféricos, que ha incurrido directamente en que las precipitaciones que antes abundaban en el Maule, poco a poco han ido disminuyendo hasta llegar a más del 60 %, en índices realmente históricos.
¿ Cuánto ha contribuido a esta realidad la sobreexplotación forestal considerando que somos una de las regiones que produce madera y celulosa?
En otros tiempos, se llegó a pensar que una medida paliativa iba a ser la plantación de pino radiata para reducir las cárcavas, que son esas grietas que se generan en la cordillera de la costa. Al final, fue una situación que vino a agravar más el problema, sobre todo en un área tan sensible como esa zona, donde existían remanentes de especies autóctonas de la última glaciación. Ellas se vieron más afectadas al introducir una especie de monocultivo tan invasivo como las coníferas, que terminaron además por golpear los ciclos hidrológicos. En particular y sobre todo, las especies que tienen un período de desarrollo mucho más lento y, por consiguiente, también el secado de las quebradas que han ido desapareciendo y eran considerados los últimos remanentes de agua que existían en la zona. Un ejemplo característico es el Ruil, sin duda, una especie arbórea en vías de extinción.
¿ Existe una salida viable para el pequeño y mediano agricultor, considerando todas estas variables ?
Actualmente, la solución siempre va a generar externalidades negativas, porque muchas personas, por ejemplo, hablan de una solución que puede ser la desalinización del agua marina y no consideramos que ello, también puede afectar al medio ambiente. Nosotros tenemos que dirigirnos a una adaptación y una posterior mitigación del problema. Es una situación irreversible que llegó para quedarse. Hay situaciones que en su momento, no se hicieron y soluciones que no se implementaron. Ahora debemos actuar ¡ Yá ! Pienso que gran parte del riego agrícola no se ha implementado convenientemente, por lo tanto mucha agua se pierde innecesariamente. Creo que las poblaciones más jóvenes, van a sufrir mayormente el impacto de este gran problema. El ser humano no tiene tantas incidencias en ámbitos climáticos.
¿ Nuestro paisaje está evolucionando con este problema, hasta convertirse en uno parecido al de la cuarta región de Chile?
Es muy probable porque antiguamente el paisaje semiárido se encontraba en esta región. Hoy con las variaciones y el efecto hídrico vamos evolucionando rápidamente hacia allá.. Esa línea fronteriza semiárida, se encuentra en las afueras de Santiago. A medida que van transcurriendo los años, esta situación va a ir avanzando hasta que estemos como Santiago y otras regiones. Seguramente con todo lo que ello conlleva, incluyendo racionamiento de agua potable y afectaciones más grandes en el área de la Agricultura.
¿ Cuál sería su recomendación al sector agrícola, considerando que estamos en una situación de extrema vulnerabilidad hídrica?
El ideal es que los diferentes actores políticos y sociales se junten para buscar una solución paliativa en conjunto al problema. Hay que tecnificar el tema del uso del agua en el suelo agrícola, y posteriormente, cambiar las líneas de producción. Ya no se deben plantar las especies que requerían grandes cantidades de agua, sino impulsar la plantación de especies que requieran el recurso de manera limitada y gradual. Debemos impulsar proyectos de extracción de aguas lluvias y los atrapanieblas, que en las zonas costeras se ven como una solución más viable.
A través de la Gestión Territorial ¿ Se puede acceder a soluciones más concretas?
Si se puede, pero con los actores convocados directamente. Hasta ahora sólo han sido conversaciones que no han llegado a plantear soluciones más directas al tema. En relación a estos problemas, nosotros desarrollamos una línea de información de cuál iba a ser la situación futura y de hecho advertimos que las precipitaciones iban a escasear en casi un 60 % , y la información no fue tomada en cuenta con todas las consecuencias del caso.Trabajamos en Vilches alrededor de los afluentes, que nacen del Volcán descabezado hacia arriba, desde el río Blanquillo y más allá. La situación es bastante dramática, porque los ríos que eran tributarios de grandes reservas hídricas, comenzaron un proceso que es cuando empiezan a llenarse de vegetales, e indican, que los caudales van desapareciendo. En esa localidad, ya se han tenido que adaptar a esta nueva realidad, donde las napas que estaban casi a superficie ahora han tenido que ir profundizando.
¿ Qué importancia tiene la Educación en todo esto ?
A partir de las nuevas generaciones se debe desarrollar un trabajo más intenso con la vinculación de las Universidades , sobre todo en el área agrícola, para promover medidas que vayan solucionando de a poco la mitigación. El ideal es no volver a incurrir en las mismas prácticas, porque al final todos y todas terminamos pagando las consecuencias.

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