Comité de Navidad del hospital Regional de Talca: Tradición que humaniza la atención de salud
Mientras la ciudad se prepara para las festividades, al interior del Hospital Regional de Talca (HRT), un grupo transversal de funcionarios trabaja incansablemente para que la Navidad llegue a cada rincón del establecimiento. Se trata del Comité de Navidad «Bárbara Fuentes Yáñez», una organización compuesta por trabajadores de diversos estamentos que, durante todo el año, autogestionan recursos y actividades para humanizar la estadía de quienes atraviesan momentos de aflicción.
A través de cuatro pilares fundamentales – decoración, recaudación solidaria, entrega de regalos e intervenciones culturales – el comité busca acompañar con cariño y alegría, especialmente a pacientes adultos que muchas veces pasan en soledad este significativo momento del año.
La labor del comité no solo cuenta con el cariño de los usuarios y funcionarios, sino con respaldo institucional. Para la Directora del HRT, Patricia Sandoval Quilodrán, esta iniciativa es un ejemplo de la atención humanizada que brinda el establecimiento:
«Es una entrega voluntaria del tiempo de nuestros funcionarios, donde organizan actividades para entregar un momento de alegría […] Son momentos que la comunidad agradece; acercan un espacio de tranquilidad, de paz, de alegría y de celebración» destacó la directora.
UNA DÉCADA DE ENTREGA Y VOCACIÓN
El alma del comité reside en sus integrantes, muchos de los cuales llevan años dedicando incluso parte de su tiempo libre a esta causa. El presidente del Comité de Navidad refleja la perseverancia de este equipo que trabaja los doce meses del año:
«Llevo 10 años en esto y es súper gratificante para todo el equipo de trabajo. Yo no estoy solo: aquí hay mucha gente de distintos estamentos, distintos compañeros de trabajo y todos disfrutamos con esta causa. Es un gran sacrificio también para nosotros, pero es un sacrificio que llega al corazón y te hace una retribución gigantesca porque el pago es la sonrisa y la alegría de todos nuestros pacientes».
ARTE Y ESFUERZO DETRÁS DE CADA DETALLE
La magia navideña en el HRT se construye a mano. Este año, la ambientación ha destacado por piezas de gran valor estético y nostálgico. María Paz Esparza, funcionaria e integrante del comité, fue la mente creativa tras una de las decoraciones más celebradas, el icónico carrete de luces antiguas:
«Está hecha con botellas que se pintaron y con algunos aislantes que fueron unidos, así que da el estilo de un carrete antiguo de luces navideñas. Fue una hermosa tarea porque quedó bastante lindo».
María Paz aprovechó la oportunidad para e enviar un mensaje a la comunidad hospitalaria «Es una buena ocasión para decirles que cuiden la decoración, porque es un trabajo manual y cuesta; la idea es que, ojalá, estas cosas puedan perdurar durante el tiempo. Así que los llamo a que los puedan cuidar y a que lo hagan suyo también».
El comité durante diciembre coordinó una nutrida cartelera de intervenciones musicales que sumergieron de arte y armonía los pasillos y salas de espera del hospital. Este ciclo cultural contó con la tradicional participación del Coro del Colegio Montessori de Talca, la impecable presentación del Coro de la Universidad de Talca, la hermosa interpretación del Coro del Liceo Santa Marta de Talca, la propuesta contemporánea de Del Maule Jazz Trío y el ensamble de cuerdas de la prestigiosa Orquesta Clásica del Maule, perteneciente al Teatro Regional del Maule (TRM). Estas cinco agrupaciones han sido fundamentales para transformar el entorno clínico en un ambiente lleno de paz y acompañamiento para la totalidad de la comunidad hospitalaria.
«REALMENTE ES ALGO MUY HUMANO»
El impacto real de estas acciones se refleja en el testimonio directo de quienes hoy atraviesan un proceso de recuperación. María Elisa Sáenz (73), paciente oriunda de Curepto, expresó su emoción tras recibir la visita del Comité:
«Creo que es muy importante para todos los pacientes recibir una cosa así porque estamos alejados —muchos de nosotros— del lugar donde vivimos. Hay muchos pacientes a los que no los visita la familia o no los pueden visitar; entonces, es algo muy importante y muy emotivo […] La verdad es que estoy muy agradecida por eso y yo creo que, en general, los pacientes lo deben estar, porque realmente es algo muy humano» destacó María Elsa.
Por su parte, la paciente Marielys Garboza (43) destacó la sorpresa y la alegría que este gesto generó en su jornada:
«De verdad me encantó; fue muy emocionante al verlos entrar con tanta alegría y me sorprendió el detalle, fue espectacular. De verdad que sentí una enorme alegría, nunca me había pasado esto. Los felicito, de verdad, muy buena su iniciativa. Que continúen haciéndolo porque alegran mucho. Los felicito».
El hospital reafirma así su compromiso donde la medicina y el afecto caminan de la mano para la recuperación de todos los pacientes de la Región del Maule.
