Pelluhue se consagra como el epicentro de la tradición: Los Jaivas sellan con éxito la XXIII Feria del Mundo Campesino
En una jornada donde “el campo bajó a la playa”, miles de personas se dieron cita en la Medialuna para celebrar la identidad rural. El broche de oro estuvo a cargo de la mítica agrupación nacional, tras dos días marcados por la trilla, la gastronomía típica y el reconocimiento a los cultores populares.
El aroma a harina tostada, el sonido de las espuelas y la brisa marina del Maule Sur se fundieron este fin de semana en un solo abrazo. La XXIII Feria del Mundo Campesino de Pelluhue no solo cumplió con las expectativas, sino que batió récords de asistencia, consolidándose como la fiesta costumbrista más importante del litoral maulino. Bajo el lema «Donde el campo baja a la playa», la Medialuna local fue el escenario de un encuentro que celebró la esencia de Chile durante los días 7 y 8 de febrero de 2026.
Inauguración: Autoridades y comunidad unidas por la raíz
El puntapié inicial se dio con una solemne ceremonia inaugural que contó con la presencia de la alcaldesa de Pelluhue, María Luz Reyes Orellana, el delegado presidencial regional, Humberto Aqueveque Díaz, y el Concejo Municipal en pleno. En sus palabras, la jefa comunal destacó que esta feria es mucho más que un evento turístico; es el espacio donde el trabajo del mundo rural recibe el homenaje que merece.
“Nuestras raíces rurales se abrazan con la brisa del mar en este espacio de encuentro familiar. Ver a nuestra gente, a nuestros artesanos y productores orgullosos de su tierra es lo que da sentido a esta vigésimo tercera versión”, señaló la alcaldesa Reyes ante una multitud que ya comenzaba a repletar los stands de artesanía de excelencia y cocinerías de gastronomía típica.
La Trilla: El corazón del mundo rural
El pasado sábado 7 de febrero, a las 14:00 horas, el polvo se levantó en la Medialuna para dar paso a uno de los ritos más representativos del campo chileno: la trilla. Vecinos y turistas, muchos de ellos visitantes de Santiago y otras regiones, pudieron conectar con esta labor ancestral que rescata el proceso tradicional del trigo.
Junto a la trilla, la feria ofreció demostraciones de esquila, juegos típicos y una muestra de productos del campo que reflejaron la calidez y el esfuerzo de los emprendedores locales. La música no faltó en ningún momento, con agrupaciones folclóricas que llenaron de identidad cada rincón del recinto.
Cultores y virtuosismo: De la armónica al canto popular
Uno de los puntos altos de la feria fue la calidad de los artistas invitados, quienes aportaron el relato sonoro a la celebración. Destacó la presencia de los armonicistas Martín Poblete y Sebastián Bustos. Poblete, uno de los músicos más condecorados de su generación con más de 50 álbumes a su haber, demostró por qué es un referente internacional de este instrumento, cautivando al público con su técnica.
El canto campesino tuvo su momento de gloria con «El Toro Quintano», reconocido cantor popular de Longaví, cuya voz conectó profundamente con las historias de pueblo y la herencia familiar del Maule Sur. Asimismo, el cantor Marco Antonio Fernández entregó una presentación cargada de emociones, reafirmando que el legado de la música de tierra sigue más vivo que nunca en Pelluhue.
El cierre histórico: Los Jaivas hicieron vibrar la Medialuna
Si bien las dos jornadas fueron exitosas, el domingo 8 de febrero quedará grabado en la memoria colectiva. Ante un lleno total, la mítica banda nacional Los Jaivas subió al escenario para poner el broche de oro a la feria.
Desde los primeros acordes de «Mira niñita» hasta el estallido rítmico de «Todos juntos», la agrupación coreó junto a cientos de familias una oda a la identidad latinoamericana. La energía fue desbordante; jóvenes y adultos por igual reafirmaron el vínculo indisoluble entre la cultura nacional y el espíritu campesino. Los Jaivas, con su fusión de rock y raíces andinas, fueron el eco perfecto para una feria que celebra, precisamente, la unión de diferentes mundos.
Un balance positivo para el desarrollo local
La alta participación de público no solo significó un éxito cultural, sino también un fuerte impulso económico para los emprendedores rurales de Pelluhue. Los stands de artesanía local y los espacios gastronómicos reportaron cuentas alegres, demostrando que la identidad es, además, un motor de desarrollo.
La XXIII Feria del Mundo Campesino se despide dejando la vara alta para el próximo año, reafirmando que Pelluhue es un territorio donde las tradiciones no solo se guardan en el recuerdo, sino que se viven intensamente en cada trilla, en cada canto y en cada encuentro entre el campo y el mar.
