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De San Rafael al mundo: Niños científicos del Colegio Santa Madre de Dios representarán a Chile en Colombia

Con el proyecto «Mishi Amigo», que utiliza peluches terapéuticos con la voz de las madres para regular la ansiedad en niños con TEA y cáncer, estos estudiantes de 12 años cruzarán la frontera para demostrar el poder de la ciencia con sentido humano.

El talento no conoce de límites geográficos, y los estudiantes del Colegio Santa Madre de Dios de San Rafael son la prueba viviente de ello. Tras una destacada participación en la Feria Nacional de Ciencias, estos jóvenes investigadores han sido seleccionados para integrar la delegación oficial que representará a Chile en una prestigiosa feria internacional de ciencias en Colombia.

Su proyecto, bautizado como «Mishi Amigo», es una innovadora propuesta que fusiona la neurociencia, la psicología del apego y el diseño textil para ayudar a niños que enfrentan Trastorno del Espectro Autista (TEA), cáncer y depresión.

Mishi Amigo: Ciencia que abraza

La investigación de estos pequeños científicos busca demostrar científicamente cómo la voz materna y el apego actúan como reguladores biológicos de la frustración y la ansiedad infantil. El kit terapéutico, creado íntegramente por ellos, incluye:

  • Peluches adaptados: Con dispositivos de voz donde las madres graban mensajes de calma.
  • Libros de diseño propio: Creados para guiar la emoción del niño.
  • Tarjetas de regulación: Un juego diseñado para el manejo de crisis.
  • Accesorios sensoriales: Mantas y elementos de apego.

Lo más conmovedor es el modelo de gestión: los estudiantes confeccionan todo con recursos propios y entregan estos kits de manera totalmente gratuita, transformando su investigación en una obra de caridad activa.

Máximo: Un embajador de la ciencia maulina

Dentro del equipo destaca la figura de Máximo, quien a sus cortos 12 años ya se perfila como un veterano de la investigación. Colombia será su tercera representación internacional, tras haber llevado la bandera chilena a Lima (Perú) y Fortaleza (Brasil) con proyectos anteriores. Su constancia es un faro para otros niños de zonas rurales que muchas veces ven lejanas estas oportunidades.

«Queremos que otros niños no se desmotiven. Soñar, esforzarse y trabajar con amor sí puede llevarte a representar a tu país en el extranjero», es el potente mensaje que envían estos jóvenes desde San Rafael.