Viaje a la Antártica: Travesía al fin del mundo
Para los alumnos del Liceo Bicentenario de Cultura y Difusión Artística de Talca, Javiera Diaz y Tomás Bravo, y para su profesor, Alejandro Alarcón, se trató de una experiencia maravillosa, única e indescriptible. «Diario Maule Hoy» entrevistó al docente a cargo de esta pequeña delegación, que logró conocer la Antártica gracias a un concurso del INACH.
En noviembre del año pasado, el profesor Alejandro Alarcón y sus alumnos, Javiera Díaz y Tomás Bravo del Liceo Bicentenario de Cultura y Difusión Artística, se enteraron que habían ganado el concurso del INACH, que los llevaría a conocer la Antártica este año. El sueño del viaje al continente helado se hizo realidad y para sus participantes, fue una experiencia significativa, que «Diario Maule Hoy» quiso valorar en su justa medida, con esta entrevista al docente.
¿ Qué aspecto fue lo que más les llamó la atención de su viaje a la Antártica?
«A mí me llamó la atención, toda la preparación antes de viajar a la base Julio Escudero de la INACH en la Isla Rey Jorge, cómo el mismo Instituto hace toda una inducción para permanecer en este lugar. Te enseñan, lo que se debe y lo que no se debe hacer con un equipo muy profesional en cada área, tanto de la salud psicológica como en el buen convivir entre los viajeros y el cuidado por el medioambiente antártico. En esa oportunidad, no sólo viajamos nosotros con los estudiantes en la Expedición Antártica Escolar (EAE), sino que también iban científicos, investigadores y equipo logístico en esta Expedición Científica Antártica (ECA). Tuvimos una muy buena organización e inducción al viaje mismo».
¿ Era lo que imaginaron o realmente fue una experiencia sorprendente?
«Yo siempre veo documentales o reportajes acerca de la Antártica pensando ¿por qué uno no puede llegar allá y disfrutar de ese inmenso, profundo y sublime lugar? Así que por lo mismo, para mí fue asombroso, me siento privilegiado de haber podido estar allí. Fue una experiencia inolvidable».
¿ Cómo se portó el INACH como anfitrión de este extraordinario viaje?
«INACH se preocupó de todo, es decir, de los traslados en avión desde nuestros lugares de origen, ida y vuelta a Punta Arenas, alojamiento, alimentación y de Punta Arenas a la Antártica. En una palabra, una organización impecable, siempre velando por el bienestar y la seguridad de los estudiantes y sus profesores. Una experiencia maravillosa. Personal muy humano y profesional».
¿ Qué vieron y descubrieron en la Antártica?
«Descubrimos en primera persona, la solidaridad entre las distintas bases que permanecen en la Isla Rey Jorge. Visitamos la base de Corea del Sur King Sejong y la base uruguaya Artigas y en esas dos, nos recibieron con mucho afecto. Además nos explicaron cómo en momentos críticos,por ejemplo una operación médica urgente, se ayudan solidariamente entre las bases, sea del país que sea, ya que en ese mismo lugar hay bases de China, de Rusia, entre otras. También pudimos estar cerca de los glaciares como el Collins, tocar sus hielos eternos y ver de cerca cómo se desprenden».
¿ Cómo fue la relación con los otros profesores y alumnos ganadores de este significativo concurso?
«La relación fue afectuosa, pues todos estábamos en lo mismo, descubriendo un lugar al cual pocos pueden acceder. Entre los estudiantes, siempre hubo disposición, compañerismo y respeto por el otro, y entre los profesores, lo mismo. Quedará en nuestra memoria como una maravillosa, asombrosa y sublime aventura en la Antártica», concluyó.
