El Arte de Cultivar Sandías en Pencahue
«Diario Maule Hoy» quiso conocer en terreno cómo se extraen las sandías de la temporada veraniega, por lo que acudimos a una grata invitación a Pencahue. Allí entrevistamos a Luis Avaca Orellana, agricultor y propietario de uno de los cultivos de sandías más prósperos de la vecina comuna.
En medio de los fuertes cambios de temperatura y de los intensos calores del verano, en la mañana muy temprano en la comuna de Pencahue, el agricultor Luis Avaca Orellana prepara sus cuadrillas para la extracción de una de las frutas más apetitosas y preferidas de la mesa tradicional chilena.
«Diario Maule Hoy» quiso conocer en terreno cómo se cultiva la sandía ( citrullus lanatus), que proviene de una planta trepadora y rastrera similar a una enredadera y que pertenece a la familia de las cucurbitáceas. Este fruto grande, jugoso y comestible, del que existen más de mil variedades a lo largo del mundo, contiene más del 93 % de agua, que la convierte en un diurético natural.
Entrevistamos en medio de la cosecha, al conocido agricultor de la zona, quien gentilmente nos respondió todas nuestras inquietudes.
¿Hace cuanto tiempo que estás dedicado a la Agricultura?
«Toda mi vida y siempre en Pencahue. Llegamos a este fundo en 1976. Cuando el patrón decidió vender a los mismos trabajadores, ahí mi papá postuló y se quedó con una parcela, que es de 25 hectáreas».
¿Cuándo comenzaron sembrando la sandía?
«Nosotros empezamos la plantación el 10 de septiembre. La sandía natural sin injerto es de 75 días y con injerto, es de 90 días. Cuando la sandía comienza a cuajar en forma de una manzana, de ahí son 35 días lo que se demora para estar buena para la cosecha».
¿Cómo riegan estos cultivos en el lugar?
«Aquí regamos con el sistema de goteo. Se hace con cinta, colocamos nylon y por detrás de este, va una cinta de goteo, de 10, que da el agua entre 1,2 y 1,5 por hora. Una sandía en etapa de crecimiento, requiere entre dos horas y dos horas y media de riego diario. Cuando la planta tiene frutos del tamaño de una pelota de ping pong, hay que subirla a cuatro o cinco horas de riego diario. Riego doce horas, pero lo normal en las sandías es de cinco a seis horas diarias».
¿Cuando está lista la sandía para ser calada y servida en la mesa?
«Cuando la fruta, cambia de color. Las rayas amarillas se extienden cuando empieza madurar y llega a aclarar sobre el verde tradicional. Para estar más seguro que ha madurado, nosotros vemos una guia, que es como un pezón y que tiene una especie de cucharita, que deberían estar secas. Eso indica que la sandía está madura para ser cultivada».
¿Cuántas hectáreas tienes sembradas de sandías este año?
«Tengo 10 hectáreas».
¿Cuántas unidades de sandías obtienes de esta cosecha?
«Es muy relativo. En cada camionada saco alrededor de 1.800 unidades. Tengo para cultivar sandías todo el mes de enero y febrero».
¿A quién les vendes este apetitoso producto?
«El 80 % lo vendo aquí en el potrero, ya que los compradores vienen directamente al terreno. Y el 20 % lo dirijo al Parque Industrial en Talca».
¿Conviene económicamente tener plantaciones de sandías o no?
«Antiguamente convenía más que ahora, porque las tierras están infectadas con hongos, por lo tanto, se requiere de injertos con zapallo. Solo una planta nos cuesta 920 pesos, y ahora tengo 30.000 plantas. A eso, sumale el nylon, la cinta, los abonos, el trabajo. Una sandía en promedio sube a $1.500. Entonces, una sandía para que sea rentable, debe costar de $2.500 para arriba».
¿Es más rápido cultivar melones que sandías?
«Es más rápido y más económico. Tengo tres hectáreas sembradas de melones, porque es más fácil y tiene un menor costo. La diferencia es que las tierras están muy infectadas con hongos. El melón se cae a veces antes de llegar a producción y se pierde irremediablemente».
¿Cómo vislumbras el cultivo de la sandía hoy en comparación al año pasado?
«Esta mejor que el año pasado. El año pasado fue un desastre, en cuanto a precio y producción. Ahora la temperatura varía un poco, pero está mejor en cuanto a precio y rendimiento «, aseveró.
