CauquenesNACIONAL

«Cauquenes nunca ha tenido una historia oficial y siempre ha estado en un segundo plano, en cuanto a sus personajes ilustres»

«Diario Maule Hoy» conoció la casa- museo de Alejandro Medel Vega, ilustre profesor normalista de Cauquenes, que guarda tesoros incalculables con la historia de la provincia maulina.

Durante un viaje a Cauquenes, pudimos acercarnos a la casa-museo de Alejandro Francisco Medel Vega, profesor normalista egresado en Chillán en 1963,y que estuvo trabajando en escuelas de campo y en algunas de la ciudad. Célebre es su afición a recopilar toda clase de antecedentes históricos, diarios, periódicos, semanarios, fotografías, documentos, con la historia de la provincia.
¿Usted es nacido y criado en Cauquenes?
«Siempre me mantuve en Cauquenes, como mis padres y abuelos».
¿Qué es lo que más le apasiona cuando se ha dedicado toda una vida a recopilar y guardar valiosos documentos con la historia de Cauquenes?
«Siendo capital de provincia de mucha trascendencia en el pasado, más que en el presente, Cauquenes era muy respetada en Chile Central. La paradoja es que nunca ha tenido una historia oficial, como la tienen: Curicó, Talca y Linares. Aquí sólo contamos con pinceladas o fragmentos, y a raíz de eso, como que Cauquenes siempre ha estado en un segundo plano en cuanto a sus personajes ilustres».
¿Cuál es el personaje más reconocido nacionalmente que tiene la provincia?
«Antonio Varas de la Barra, que muy poca gente sabe que es cauquenino. Es uno de los personajes más homenajeados de la historia de Chile. Usted va a Arica o Puerto Montt o va a Santiago, donde está el nombre de una avenida, un liceo y una calle en una población. Estamos en segundo plano y siempre en desventaja».
¿Qué falta entonces para corregir esa ausencia de una historia oficial?
«Muchas veces tuve la idea de escribir una historia yo mismo, pero no hubo respaldos económicos. Tengo suelto en diarios, revistas, documentos, la historia de Cauquenes casi en su totalidad. Yo siempre presto en esta casa, toda esta documentación para el que quiera escribir una historia de Cauquenes. No sé si mis hijos, Patricio y Jano, se van a interesar y hacerse cargo de todo esto».
¿Cuáles son los mayores recuerdos que usted va a tener siempre de Cauquenes?
«De todo un poco, porque hemos tenido de todo un poco. Las costumbres, las tradiciones, los personajes de antaño, algunos perduran en el tiempo, como el caso de las loceras de Pilén, que son rostros humanos vivos de la Humanidad, declarado así por la UNESCO. El campesino minifundista y todo ese hermoso pasado, hay que intentar preservarlo y protegerlo, antes que desaparezca completamente».
¿Ustedes también destacaron en un periodo histórico en materia de deportes?
«Estuvimos en materia de deportes, al más alto nivel en Chile. Le pongo el caso de la historia de un futbolista: Oscar Garrocha Sanchez, que fue tan popular como es Bam Bam Zamorano, Marcelo Salas o Elias Figiueroa. Fue el jugador más caro de su tiempo, y ¿ quien sabe que era cauquenino?
Las nuevas generaciones deportivas no tienen idea de este jugador. Me molesta un poco, cuando me pregunto ¿ porque no hemos preservado y difundido todos estos nombres ilustres ?»
¿Hace falta eso para darle mayor identidad histórica a Cauquenes?
«Exacto, porque esa identidad se perdió. No es culpa de los otros, es culpa de nosotros mismos, por no preservar nuestra identidad».
¿Esta casa la visitan también colegios, institutos y universidades?
«Está registrada como una casa -museo en el Ministerio de las Culturas, entonces me invitan para saber que voy a efectuar para el Día de los Patrimonios. Los colegios y colegas docentes vienen muy seguido a trabajar acá, y así se puede incentivar a los profesores, para que le dediquemos un poco más de tiempo a nuestra provincia, que es nuestra casa. Incluso vienen de otras ciudades. De la Universidad de Talca nos visitan grupos de estudiantes y hasta de Santiago han venido, en más de una oportunidad. Para satisfacción mía, han encontrado información que no han hallado en otros lugares».
¿Cómo ha sido su experiencia en la prensa local?
«El tema de la prensa hoy para mi, es como una monada ( ríe). Impropia de los tiempos de mantener un periódico escrito, como es «La Voz de la Provincia» que circula desde el año 2.000. Hemos mantenido este periódico con altos y bajos y con una serie de dificultades, pero ahí está, en completa circulación. La historia de los últimos años de Cauquenes, ha quedado registrada en La Voz, y cuando a uno le gusta esto, nace chicharra y muere cantando. Siempre me gustó el periodismo desde mis tiempos de estudiante, cuando era director de la Revista Trampolín del Liceo, y posteriormente, siempre estuve participando como cronista de los periódicos de Cauquenes».
¿Cauquenes tiene una larga tradición de prensa escrita?
«Así es, sobre todo de periódicos. Los que se me vienen a la mente son: La Gaceta, La Opinión. El Maulino, El Agricultor, El Progreso y La Razón, este último que es, para mi, el que tuvo el contenido más elevado en su tiempo, porque hizo planteamientos, propuestas y tuvo la costumbre de sus redactores, de buscar el progreso. No sembrar la cizaña. Antiguamente, un periódico estaba al alero de algún político o caudillo, y no se transversalizaban para construir y progresar. La Razón tenía plumas que eran intelectuales de mayor nivel».
¿Cómo vislumbra usted el futuro de Cauquenes con algunos adelantos que se avecinan?
«Positivo por un lado, aunque hay una población que es ave de paso. Antes no había colegios que prepararan profesionales y ahora no tenemos teatro. O sea no hay espacios de recreación para estas personas que vienen acá y que pudieran motivarse. Ahora se logró mejorar la red vial, pero antiguamente era un martirio llegar a Cauquenes. Un profesional de cualquier nivel cumple su misión acá, pero ya están mirando para irse afuera. También el tema del agua influye mucho, para que el sector agrícola pueda progresar. Ahora están retomando el tema del Tranque San Juan. Entonces existe mucha lentitud en la ejecución de proyectos. Hay mucha, pero mucha burocracia y eso termina por entrampar grandes iniciativas».
¿Cuál es su reflexión para el joven cauquenino?
«La gente joven en Cauquenes, felizmente se está quedando en mayor cantidad que antes. ¿ Por qué? Porque están apareciendo los primeros establecimientos de educación superior, como el CFT San Agustin. Hay entonces un incentivo, para la juventud. Y eso es muy importante, porque no se daba antes. Ojalá las nuevas generaciones les dediquen un pequeño espacio a la preservación de la identidad, de las tradiciones y de las costumbres, y a conocer la historia de Cauquenes porque así va a querer más a su tierra «, concluyó.