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Estudiantes de Salesianos Talca realizaron trabajos de mejoramiento en la Casa Padre Manolo

Jóvenes de tercero medio de la especialidad de Mecánica Industrial pusieron sus conocimientos técnicos al servicio de la comunidad, contribuyendo al mejoramiento de las instalaciones de esta obra solidaria que acompaña a personas con enfermedades terminales.

Una significativa experiencia de aprendizaje y servicio protagonizaron estudiantes de tercero medio de la especialidad de Mecánica Industrial del Centro Educativo Salesianos Talca, quienes durante los días 26 y 27 de octubre realizaron diversos trabajos de mejoramiento en las dependencias de la Casa Padre Manolo.

Acompañados por el profesor Ricardo Jaque, los jóvenes desarrollaron labores de reparación y pintura de la reja del frontis del recinto, además de arreglar la mesa del altar, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos durante su formación técnico-profesional y aportando directamente al bienestar de la comunidad.

La iniciativa concluyó con una bendición encabezada por el padre David Albornoz, director de la Presencia Salesiana en Talca, quien compartió con los estudiantes y su docente, destacando el valor de la solidaridad y la importancia de comprender el servicio a los demás como una fuente de realización personal.

Durante su mensaje, el sacerdote invitó a los jóvenes a descubrir que la verdadera satisfacción no está únicamente en los logros materiales, sino también en la posibilidad de contribuir a la felicidad de otras personas.

“En la vida, lo que me va a dar alegría es hacer feliz a otra persona. Lo que me va a dar satisfacción no es ganar dinero, sino servir a los demás, hacer que otro pueda sentirse contento”, expresó.

Asimismo, recordó el legado de Don Bosco y su compromiso con la formación y acompañamiento de los jóvenes, señalando que su ejemplo representa una invitación permanente a vivir al servicio de los demás.

“Don Bosco eligió esta forma de vivir. Él dijo: mi alegría va a ser servir a los jóvenes, ayudarlos y formarlos. Nos decía que Dios nos ha puesto en este mundo para los demás”, manifestó el padre Albornoz.

Por su parte, el profesor Ricardo Jaque compartió los antecedentes de cómo nació esta iniciativa y las motivaciones que llevaron al grupo a desarrollar esta experiencia de servicio comunitario.

En la jornada también participó Sebastián Durán Landabur, estudiante y presidente del 3°A TP, quien hizo entrega de un obsequio a Martita Cofré, integrante del directorio de la Casa Padre Manolo. La representante agradeció el compromiso y la colaboración de los estudiantes, destacando el aporte realizado a esta institución.

Una obra dedicada al acompañamiento y la dignidad

La Casa Padre Manolo fue fundada en 1996 con el propósito de entregar cuidados dignos y acompañamiento afectuoso a personas que enfrentan enfermedades terminales y que no cuentan con redes de apoyo.

Esta institución mantiene vivo el legado del padre Manolo Arranz, sacerdote español que impulsó en Talca una importante labor solidaria, orientada a fortalecer la esperanza cristiana y brindar apoyo a quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.

La experiencia desarrollada por los estudiantes de Salesianos Talca refleja el sentido de la formación técnico-profesional vinculada con el compromiso social, demostrando que los conocimientos adquiridos en el aula y los talleres también pueden transformarse en acciones concretas de solidaridad y servicio hacia la comunidad.