Chile frente a un nuevo comienzo: Orden, crecimiento y confianza para el 2026
El recién terminado año 2025 será recordado en nuestra historia como un período de profundas definiciones políticas y sociales. Fue un año intenso, de balances necesarios y de aprendizajes colectivos. Como país, enfrentamos incertidumbres, cansancio ciudadano y una legítima demanda por orden, crecimiento y oportunidades reales para las familias. La política volvió a estar bajo la lupa, y con razón: la ciudadanía exige liderazgos firmes, responsables, resolutivos y conectados con la realidad cotidiana.
Durante este periodo, quedó en evidencia el fracaso de las políticas de la improvisación. La clase media y las regiones hemos pagado el costo de un Estado que creció para servirse a sí mismo, pero que abandonó a las familias ante el avance del crimen organizado y el alza del costo de la vida. En lo social, vimos con claridad que el esfuerzo individual necesita de un Estado que acompañe sin asfixiar, que proteja sin reemplazar y que promueva la movilidad social pero con reglas claras. En lo económico, el 2025, evidenció la falta de certezas, afectando especialmente a las regiones, a las pymes y a la clase media, que muchas veces queda atrapada entre promesas incumplidas, inseguridad y alzas en el costo de la vida.
Sin embargo, también fue un año de toma de conciencia. Chile ahora sí que despertó y despertó con la convicción de que puede volver a crecer, pasó de la incertidumbre a la esperanza, a generar más y mejores empleos y a proyectar un futuro mejor si se hacen bien las cosas. Por eso, las expectativas para este 2026 son altas y fundadas. Hay esperanza de recuperar la seguridad, fortalecer la inversión, mejorar la calidad de los servicios públicos y volver a poner el foco en el mérito, el trabajo, el respeto y la dignidad de las personas.
Sin duda, uno de los desafíos más visibles de este nuevo ciclo es la migración, más aún con las altas tasas de población migrante que contamos y esta crisis que no ha cesado. Según datos entregados el año 2024 a través del Instituto Nacional de Estadísticas, el cual presentó los resultados de migración del Censo 2024 realizado en Chile, la población censada nacida fuera del país es 1.608.650 personas, lo que representa un 8,8% del total de la población residente habitual del país, duplicando su presencia entre 2017 y 2024, donde Venezuela es el principal país de origen de la población nacida fuera del país, lo que equivale al 41,6%. Lo cual ha generado un gran punto de atención durante esta crisis.
Es por lo antes mencionado, que tengo la certeza de que el Presidente electo, José Antonio Kast, el cual este lunes 5 de enero fue proclamado por el Tribunal Calificador de Elecciones(Tricel), liderará y enfrentará estos desafíos con convicción y claridad por el futuro de Chile. Su compromiso con el orden, la libertad, el desarrollo, el respeto a la institucionalidad y su decisión para enfrentar de manera efectiva la crisis migratoria, representa una oportunidad real para encauzar al país por una senda de progreso sostenible en el tiempo.
Desde el Maule, espero que nuestra región sea protagonista de esta nueva etapa, aportando desde el mundo agrícola, productivo y emprendedor al crecimiento nacional.
El 2026 será el año en que Chile recupere la confianza en sí mismo. Con liderazgo, trabajo serio, profesionalismo, determinación y unidad en lo esencial, estoy convencido de que lo mejor está por venir.
Javier Mariscal
Presidente UDI Talca
