Conversando con el Pastor Aldo Muñoz Perrin
Hoy, conversaremos y conoceremos al presidente de la iglesia adventista del séptimo día en Chile, don Aldo Muñoz Perrin,
quien reside en la ciudad de Santiago
. ¿En cuántos lugares del mundo tiene presencia la Iglesia Adventista y cómo está dividida?
La Iglesia Adventista del Séptimo Día es una familia cristiana mundial con presencia en más de 200 países y territorios. Actualmente reúne a más de 24 millones de miembros bautizados y cuenta con más de 105.000 iglesias organizadas. Administrativamente, está organizada desde la iglesia local hacia asociaciones o misiones, uniones, divisiones y, finalmente, la Asociación General. Existen 13 divisiones mundiales. Chile forma parte de la División Sudamericana, junto con otros siete países. Esta estructura nos permite mantener unidad doctrinal y misionera, pero también responder a las realidades de cada país. Estadísticas mundiales oficiales‘ üÿ y estructura de la Iglesia mundial‘ üÿ.
. ¿Cómo una persona puede llegar a ser pastor adventista?
En primer lugar, debe sentir un llamado genuino de Dios al ministerio. No se trata solamente de elegir una profesión, sino de responder a una vocación de servicio. En Chile, la preparación se realiza principalmente en la Facultad de Teología de la Universidad Adventista de Chile, en Chillán.
El estudiante recibe formación bíblica, teológica, pastoral, misionera y humana. También participa en prácticas ministeriales y es acompañado en su desarrollo espiritual. Una vez terminados sus estudios, la Iglesia evalúa sus competencias, su testimonio, su vocación y las necesidades del campo. Graduarse de Teología no significa automáticamente ser contratado como pastor; el ministerio requiere formación, llamado, idoneidad y reconocimiento de la Iglesia.
¿Tiene la Iglesia alguna organización preocupada de ayudar ante grandes desastres, epidemias, terremotos, maremotos o erupciones volcánicas?
Sí. Contamos con ADRA, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales. Es el brazo humanitario de la Iglesia Adventista y trabaja en numerosos países, ayudando a las personas sin distinción de religión, nacionalidad, condición social o pensamiento político.
En Chile, ADRA posee equipos y voluntarios preparados para responder ante incendios, inundaciones, terremotos y otras emergencias. También desarrolla programas de protección de la niñez, acogimiento familiar y apoyo a comunidades vulnerables. Cuando ocurre una catástrofe, no preguntamos qué religión tiene una persona; primero vemos su necesidad y procuramos servirla con dignidad, amor y justicia.
En Chile, ¿cuál es el número aproximado de feligreses y en cuántas ciudades tienen presencia real?
En Chile tenemos aproximadamente 99.000 miembros bautizados y 989 iglesias organizadas, además de grupos y nuevas congregaciones. Estamos presentes de Arica a Punta Arenas, en las principales ciudades del país y también en muchas comunas y localidades rurales.
Más que hablar solamente de cifras, debemos recordar que detrás de cada número existe una persona, una familia y una historia de fe. Nuestra preocupación no es únicamente aumentar la membresía, sino acompañar a las personas para que sean verdaderos discípulos de Jesús.
Aparte de iglesias, ¿qué otro aporte hace la Iglesia Adventista a la sociedad chilena?
Nuestro trabajo no termina en los templos. Entendemos que el evangelio debe expresarse en educación, salud, comunicación, ayuda humanitaria y servicio comunitario.
En Chile contamos con:
* 47 instituciones de Educación Adventista, desde educación parvularia hasta enseñanza media.
* La Universidad Adventista de Chile, ubicada en Chillán.
* ADRA Chile y sus programas humanitarios y de protección de la niñez.
* 47 Radios y 7 canales de televisión Nuevo Tiempo, además de todas plataformas digitales que llevan esperanza a gran parte del territorio nacional.
* Programas de salud, vida familiar, prevención de adicciones, libertad religiosa, voluntariado y ayuda comunitaria.
Nuestro propósito es contribuir al desarrollo integral de las personas: físico, mental, social y espiritual‘ üÿ.
¿Cuáles son las diferencias de su Iglesia en comparación con otras denominaciones cristianas?
Tenemos mucho en común con las demás iglesias cristianas: creemos en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo; reconocemos la Biblia como Palabra de Dios; creemos en la salvación por gracia mediante la fe y proclamamos a Jesucristo como Señor y Salvador.
Entre nuestros énfasis distintivos están:
* La observancia del sábado como día bíblico de reposo, desde la puesta de sol del viernes hasta la puesta de sol del sábado.
* La esperanza en la segunda venida visible, personal y gloriosa de Jesucristo.
* La comprensión bíblica de la muerte como un sueño hasta la resurrección.
* La importancia del cuidado integral de la salud y de un estilo de vida equilibrado.
* El ministerio de Cristo en el santuario celestial.
* El don profético manifestado en el ministerio de Elena de White.
* Un fuerte compromiso con la educación, la misión y el servicio humanitario.
Estas enseñanzas no buscan reemplazar a Cristo. Por el contrario, tienen sentido únicamente cuando nos conducen a una relación más profunda con Él.
¿Hay demanda para estudiar Teología en Chile? ¿Cualquier persona puede optar a esta carrera? ¿Dónde preparan a sus líderes?
Sí, todavía existen jóvenes y adultos que sienten el llamado al ministerio. La sociedad cambia y presenta nuevos desafíos, pero las personas siguen necesitando esperanza, acompañamiento espiritual y orientación bíblica.
Quien desee estudiar debe cumplir los requisitos académicos de ingreso y participar en un proceso de evaluación vocacional, espiritual y personal. La carrera está abierta a quienes cumplan esos requisitos, pero prepararse para el pastorado requiere algo más que capacidad académica: necesita vocación, madurez, testimonio cristiano y disposición para servir.
Nuestros pastores se preparan principalmente en la Universidad Adventista de Chile. Después de egresar, continúan capacitándose durante toda su vida ministerial.
¿Qué prejuicios pueden existir hacia la organización que usted dirige?
Algunos prejuicios nacen del desconocimiento. Por ejemplo, hay personas que piensan que los adventistas no somos cristianos, que adoramos el sábado, que nuestra salvación depende de la alimentación o que Elena de White reemplaza a la Biblia. Nada de eso representa correctamente nuestra fe.
Somos cristianos porque creemos, amamos y seguimos a Jesucristo. Guardamos el sábado porque entendemos que forma parte de los Diez Mandamientos, pero nuestra salvación no viene del sábado ni de nuestras obras, sino únicamente de la gracia de Cristo. Promovemos la salud porque el cuerpo es un don de Dios, y consideramos la Biblia como nuestra autoridad fundamental de fe y práctica.
La mejor manera de superar los prejuicios es conocernos, conversar con nosotros y observar nuestro servicio a la comunidad.
¿Es una secta o una religión?
La Iglesia Adventista del Séptimo Día no es una secta. Es una denominación cristiana protestante, reconocida legalmente en Chile y presente mundialmente desde el siglo XIX.
Creemos en la Trinidad, en la divinidad de Jesucristo, en su muerte y resurrección, en la salvación por gracia, en la autoridad de la Biblia y en su segunda venida. No seguimos a un líder humano como fuente de salvación ni vivimos aislados de la sociedad. Participamos activamente en educación, ayuda humanitaria, comunicaciones, salud y servicio público.
Naturalmente, tenemos convicciones particulares, pero estas se encuentran dentro de nuestra identidad cristiana y bíblica.
¿Cuánto tiempo permanece usted en su cargo y cómo es nominado para una función tan importante?
La Iglesia Adventista posee un modelo de gobierno representativo. El presidente no se autodesigna ni es propietario de la organización. Es elegido por una asamblea constituida por delegados provenientes de los distintos territorios e instituciones de la Iglesia.
Normalmente, el periodo administrativo es de cinco años, aunque la persona puede ser reelegida o reemplazada por decisión de la asamblea correspondiente. El presidente trabaja junto a un secretario ejecutivo, un tesorero y un equipo administrativo. Las decisiones importantes no se toman individualmente, sino mediante juntas y comisiones representativas.
Entendemos el cargo no como un privilegio personal, sino como una responsabilidad de servicio a Dios, a la Iglesia y a la sociedad. Actualmente es mi 8vo año de servicio como presidente.
¿Por qué una persona debería ser adventista?
Una persona no debería hacerse adventista solamente porque le agrada una institución o porque alguien la presiona. Debería tomar esa decisión si, al estudiar la Biblia, descubre que estas enseñanzas la conducen a conocer, amar y seguir más profundamente a Jesucristo.
Ser adventista significa vivir con esperanza. Creemos que Jesús murió por nosotros, resucitó, intercede en nuestro favor y volverá. Esa esperanza transforma la vida, la familia, la forma de cuidar la salud, de usar el tiempo y de relacionarnos con los demás.
No invitamos simplemente a cambiar de religión; invitamos a conocer personalmente a Jesús, estudiar su Palabra y convertirse en su discípulo.
¿Cuáles son los ritos principales de su Iglesia?
Preferimos hablar de ordenanzas bíblicas. Las principales son:
* El bautismo por inmersión, realizado cuando la persona ha conocido a Cristo, comprende las enseñanzas bíblicas y decide libremente seguirlo.
* La Cena del Señor, que recuerda el sacrificio de Jesús.
* El lavamiento de los pies, como símbolo de humildad, reconciliación y servicio.
* La dedicación de los niños, mediante la cual los padres y la congregación se comprometen a guiarlos espiritualmente.
* El matrimonio cristiano.
* La ordenación o dedicación de personas para determinadas responsabilidades ministeriales.
No consideramos estas ceremonias como medios automáticos de salvación. Son expresiones visibles de fe, compromiso y comunión con Cristo.
¿Qué les ofrece su Iglesia a los jóvenes? ¿Puede asistir alguien que no sea miembro?
Por supuesto. Todas las personas son bienvenidas a nuestras reuniones, aunque no sean miembros adventistas. No se necesita invitación especial ni existe obligación de comprometerse.
Para niños, adolescentes y jóvenes contamos con clubes de Aventureros, Conquistadores y Guías Mayores; grupos juveniles; campamentos; música; voluntariado; proyectos misioneros; actividades deportivas; formación de líderes y espacios de acompañamiento espiritual.
Deseamos ofrecerles algo más profundo que entretención: identidad, propósito, comunidad, oportunidades de servicio y una relación personal con Jesús. Queremos que cada joven comprenda que tiene dones y que Dios puede usar su vida para transformar el mundo.
¿Debe permanecer mucho tiempo fuera de su hogar y viajar por su alta responsabilidad?
Sí, esta responsabilidad implica recorrer el país, visitar iglesias e instituciones, participar en reuniones y representar a la Iglesia dentro y fuera de Chile. Eso demanda tiempo y, en ocasiones, significa estar lejos de la familia.
Sin embargo, también creo que un líder cristiano debe cuidar su hogar. La familia no puede ser considerada un obstáculo para el ministerio; es parte fundamental de él. Por eso procuro mantener un equilibrio, dedicar tiempo de calidad a mi familia y agradecer profundamente su comprensión y apoyo. La responsabilidad es grande, pero no se lleva en soledad: se realiza con la familia, el equipo administrativo y toda la Iglesia.
¿Cuáles son los proyectos futuros de la Iglesia Adventista en Chile?
Nuestro principal proyecto no es construir edificios, sino formar discípulos de Jesucristo. Queremos una Iglesia más espiritual, misionera, cercana y comprometida con las necesidades de las personas.
Entre nuestros principales desafíos están:
* Fortalecer el discipulado y la vida espiritual de cada miembro.
* Dar mayor protagonismo a niños, adolescentes y jóvenes.
* Plantar nuevas iglesias en lugares donde todavía no tenemos presencia.
* Ampliar el alcance de Nuevo Tiempo y de la evangelización digital.
* Fortalecer la Educación Adventista y la formación de nuevos líderes.
* Potenciar la respuesta humanitaria de ADRA ante las emergencias.
* Desarrollar iglesias más inclusivas y accesibles para personas con discapacidad.
* Promover la salud integral, la familia y el servicio comunitario.
* Movilizar a cada miembro para compartir el evangelio y servir a su comunidad.
Nuestra visión es que cada iglesia sea un centro de esperanza, cada miembro un discípulo y cada institución una expresión visible del amor de Cristo.
Luis U. Contreras Pino
Diario Maule Hoy
