l ideal es que funcionemos con cuatro salas, y con eso, ya podríamos ir dándole solución a esos desafíos que son urgentes
El presidente de la Corte de Apelaciones de Talca, Moisés Muñoz Concha en una conversación amplia con «Diario Maule Hoy», habló de sus desafíos, sus sueños y sus prioridades, considerando las urgencias y las necesidades que tienen los tribunales en todas sus áreas específicas.
Nacido el año 1956, en Rauco, como lo define uno de sus libros, «es jurista de profesión, abogado por casualidad, y amante de lo justo y lo correcto».
Se tituló de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile,y entre sus hobbies, está la pasión por el canto y la creación de poemas y novelas, después de haber participado de algunos talleres literarios.
¿ Cómo han sido estos meses de trabajo y desafíos como presidente de la Corte de Apelaciones de Talca?
«Son desafíos profesionales que a uno lo incentivan, porque tratamos de colocar nuestra impronta en el ejercicio de esta presidencia que dura un año solamente. Uno trata de entregar lo mejor que tiene en este periodo. Llevamos varios meses y hemos ido cumpliendo con alguna planificación, que uno tenía en mente y se han ido materializando con el correr de los días. Obviamente, eso me tiene tranquilo. Recientemente, celebramos el Aniversario 137 de esta Corte de Apelaciones que, coincidentemente, correspondía al día en que la Corte se instaló. Fue el día 5 de septiembre de 1888. En esta perspectiva, me siento contento porque hemos ido cumpliendo etapas, pero desaparece un desafío, y aparece de inmediato otro. Cuando termine mi periodo, por lo menos, espero haber realizado lo que más se pueda,en aras de la administración de Justicia».
¿En qué desafíos se concentra ahora en estos momentos?
«Tiene que ver con agilizar la tramitación de las causas que requieren mayor rapidez. Sé que a veces es difícil, muy difícil, porque no dan los tiempos con los recursos humanos que tenemos, y el incremento incesante de causas de todo nivel, que ingresa a la Corte de Apelaciones, fundamentalmente en materia penal».
¿ Cómo ha estado la situación en los Tribunales de la Familia en materia de agilización de causas?
«Hay dos materias sensibles en materia judicial, que siempre van a estar en la palestra de la opinión pública, y no precisamente para aplaudirnos, sino que, para criticarnos. A veces, lo que espera la opinión pública es mucho más de lo que uno entrega. Uno: es el área penal que siempre se está requiriendo todos los días. De hecho, las mayores causas que se ven durante la jornada de la mañana, son causas penales. Y esas no admiten demora, sino que, hay que resolverlas lo antes posible. Y la otra área sensible, es justamente la de los Tribunales de Familia, por todas las materias que allí se ventilan. Son materias que requieren una tramitación y decisión rápida. Obviamente, las familias incorporan muchos hitos de conflictos, que se van, a veces, agudizando y que permanecen en el tiempo. Esa es la gran diferencia, Entonces, los Tribunales de la Familia son los únicos Tribunales de la República, donde las partes litigantes se pueden mantener por décadas. Por ejemplo, los padres van a ser padres de sus hijos comunes durante toda la vida, por lo tanto, a veces, desde el nacimiento hasta la adolescencia, se está litigando por quien tiene el cuidado personal de ellos. Lo mismo ocurre con los alimentos, ya que, hay demandas de rebaja o aumento de pensión alimenticia. Entonces, los Tribunales de Familia, por ende, tienen un ingreso permanentemente gigante, en comparación con el resto de los tribunales».
¿ Entonces cualquier medida que se adopte es insuficiente para estos casos?
«Cualquier medida que se adopte, siempre va a quedar un foco desatendido, pero no por culpa de los Tribunales o culpa de los jueces, sino que, derechamente, el sistema a veces colapsa, cuando existen tantas materias que resolver urgentemente. Eso no se puede hacer con los recursos humanos y los jueces que tenemos hoy en día».
¿Cómo ve usted la situación del narcotráfico, respecto al control que puede existir en nuestras ciudades?
«Volviendo a hacer presente lo que señalé anteriormente, otra área conflictiva en el ámbito de la Justicia, es el área penal. Ello porque los delitos se cometen todos los días y ha habido un incremento de conductas delictuales. Lamentablemente en ciertas ocasiones con una gravedad insostenible, y que antes no se conocía. No eran de nuestro conocimiento y experiencia, las organizaciones criminales que alteran la tranquilidad del país. Antes quien cometía un delito era una persona individual, y hoy estamos enfrentando una especie de organización, con planificación y estructura, donde nos cuesta desmembrar esas entidades. Es por lo tanto, un desafío mucho mayor para la Fiscalía y el Ministerio Público desactivar estos delitos. Carabineros de Chile y la PDI hacen lo que pueden, y obviamente, efectúan un esfuerzo importante para que esto se pueda combatir lo más eficazmente. Pero, insisto, estamos al debe como Estado, porque vemos que los recursos humanos y tecnológicos son escasos en proporción al desafío que tenemos por delante, y eso, independientemente de que la organización sea integrada por personas de otros países o por chilenos».
¿ Cuál es su punto de vista respecto a la cantidad de demandas que existen en los Tribunales, respecto a políticos metidos en casos de corrupción, desvío de fondos públicos, lavado de activos o persecución laboral?
«En estos casos, haría una pequeña diferencia. Cuando abordamos la esfera política, muchas veces por conveniencia u otros intereses, hay muchos temas que se judicializan. Que no debieran llegar a la esfera judicial, pero claro, como tiene un rédito político, justificadamente o injustificadamente, eso produce en la población y dentro de la misma política, un efecto multiplicador. Entonces, claramente podría haber un abuso en utilizar los Tribunales, como un mecanismo para sus fines que son políticos únicamente. Ahí en ese aspecto, hay que tener cuidado, porque se podría mal utilizar cualquier tribunal para una denuncia de carácter delictual, muchas veces, cuando no hay ningún delito. Hay que ser bastante responsable porque no podemos presumir la responsabilidad de antemano».
¿ En casos puntuales si son autoridades ampliamente reconocidas, los delitos deberían ser investigados a fondo y sancionados?
«Indudablemente que cualquier autoridad, ya sea política o de otro ámbito,el estándar de conducta y de probidad, es mucho mayor que el ciudadano común, y por lo tanto, todos debieran ser honestos y honrados. Esa exigencia debería ser mucho mayor para las personas que representan algún cargo de autoridad, y por eso, es que, no debiera ninguna autoridad ser derivada a los Tribunales por alguna investigación o demanda, porque resulta inconcebible. En estos casos, es la autoridad la que debe dar el ejemplo de que se ajusta a la ley las veinticuatro horas del día».
¿ Cual es el mayor desafío que ahora le preocupa completar en este año de gestiones y necesidades de cambio?
«Mi mayor desafío es que, las causas donde hay materias urgentes que resolver , ya sean donde estén involucrados menores de edad, personas vulnerables, de la tercera edad, o con discapacidad, materias laborales donde la sentencia ha sido acogida a favor de un trabajador, pero que se demoran en su decisión final, a mi me gustaría que todo esto, se resuelva con prontitud. Pero lamentablemente, aunque haga el esfuerzo mayor durante este año, – y yo creo que a los presidentes que me sucedan les va a ocurrir lo mismo-, va ser imposible, porque hoy las Cortes de Apelaciones tenemos un déficit de Ministros. Acá en Talca, son dos o tres Ministros los que faltan».
¿ Cómo corregir este déficit considerando las urgencias que ahora existen?
«El ideal es que funcionemos con cuatro salas. Tres salas ordinarias y una cuarta extraordinaria. Y con eso, ya podríamos ir dándole solución a estos desafíos que son urgentes. Pero para eso, se requieren modificaciones legales, y por ende, la solución no está a nuestro alcance».
¿ No son recursos económicos sino modificaciones legales los que se necesitan para darle solución al déficit?
«Exclusivamente legales. La creación de nuevos cargos de Ministros, necesariamente el Poder Legislativo es el que tiene que dar la última palabra, y con el Ministro de Hacienda, que tiene que disponer de recursos para que eso funcione. Aquí la administración de justicia es como la Educación y la Salud, creo que están dentro de las prioridades de cualquier gobierno, independientemente del color político».
¿ Qué sello le dejará de herencia a la Corte de Apelaciones de Talca, cuando termine su cargo en febrero?
«Creo que no es una competencia personal con el resto de los integrantes de la Corte de Apelaciones. Tenemos una historia muy larga, de 137 años, donde todos los Ministros que me han antecedido, han sido relevantes en el rol que han adoptado. Cada uno tiene sus características personales que le dan un sello especial. Voy a aportar todo lo que esté a mi alcance, para que, la Corte de Apelaciones de Talca, ojalá dentro de este año, pueda cumplir aquellos propósitos del punto de vista de los justiciables que se cumplan a cabalidad. También hacer lo estrictamente indispensable para que los funcionarios de esta Corte, se sientan satisfechos y contentos con el ejercicio mio. Ahora me concentro en crear salas extraordinarias para analizar todas aquellas causas donde hay situaciones urgentes que resolver. Estamos solicitando la colaboración a abogados integrantes que, en ese sentido, han sido muy generosos, y además, la buena voluntad de algún Ministro o de algún fiscal judicial, que han sido también muy generosos. Y todo ello, para ir avanzando en las causas urgentes. Ese es para mí, el norte que voy a tener hasta el mes de febrero del 2026 «, concluyó.
